viernes, 24 de mayo de 2013

Madre


Soy de lo que piensan que todos los Meses, Días, Horas, Minutos y Segundos del año, de la vida, son Momentos para honrar, alabar, amar y exaltar a las Madres, a tu Madre; sin embargo hemos decidido como sociedad establecer una dia especial del año para celebrar y honrar a las Madres. Motivado por esto amanecí sensible, inspirado en escribir mis sentimientos, convicciones acerca de las Madres.
Ser Madre es el nivel más alto de excelencia humana, de magnificencia que puede llegar a tener una mujer; cuando una mujer se convierte en Madre, inicie en ella un proceso de eternidad, es decir que se convierte en un ser humano eterno, pues lo que ella haga en su rol de madre es lo que la hace inmortal. Su principales obras son Amar, Mimar, Criar, Proteger y Educar, sencillamente lo hacen, sin condiciones, sin que nosotros lo merezcamos o hagamos algo para obtenerlo; es aquí donde tenemos el primer contacto de amor y ternura, es lo que nos sella para toda nuestras vida y lo que nos hace reflexionar ante un momento donde es necesario tener compasión, clemencia, piedad, tolerancia, pues ellas nos dieron la iniciación para sentir amor; es además lo que nos hace ponernos en el lugar de una mujer, para entender algunos momentos donde nos enfrentamos a un no.
En una publicación (http://vivirel69.blogspot.com/2011/05/sentirse-querido-y-mimado.html ) decía que esta acción de amor y ternura que ejerce una Madre sobre un hijo, es la que hace que cuando grande tengamos la necesidad de encontrar a alguien que nos haga sentir nuevamente Querido y Mimado, pues es el alimento del alma, del cuerpo y del espíritu que nos ayuda a enfrentar la vida cada dia, es lo que verdaderamente nos da propósito de vida. Las Madres nunca tendrán la recompensa o el pago por el trabajo y la dedicación de su rol, pues ser Madre es lo más sublime que existe y mucho más grande se hace su obra cuando además de ser Madre debe también ser Padre.
Por último te diré que no somos nadie, para juzgar a una Madre, con el simple hecho de habernos alojado en su vientre durante meses, poniendo su vida en peligro por un embarazo, es suficiente para inclinarnos de rodillas y aceptar su soberanía, aceptando y no perdonando sus errores, sus actuaciones, porque debemos estar dentro de ellas para saber el porqué de lo que hizo; solo por ser Mujer debe considerar lo vulnerable que es antes las adversidades de la vida, por tal razón aunque no entiendas lo que hizo, debes de tolerarla y respetarla. Ama a tu Madre, trata de entenderla, porque es el primer mandamiento con promesas. ¡Vive y Convive!