martes, 21 de mayo de 2013

Un bien necesario


No sé cuantas veces he escuchado decir que tal o cual cosa es un mal necesario, sin embargo al escuchar los detalles de lo que ese "mal" le está representando en termino de paz, armonía y satisfacción, me quedo pensando que no es un tal "mal" si no más bien un beneficio, un bien. El pensar esto me llevo a escribir un tema que quizás encuentre rechazo en algunos de mis lectores, el cual he estado evitando desde que inicie a escribir en este espacio; esto porque pocos se atreven hablar del mismo públicamente, por el temor a que sean fichados o acusados de ser practicante de los detalles del mismo.
Del tema que le voy hablar sin temor a recibir acusaciones, es del tema de los amantes, de los amigos con derechos, de los seres especiales que llegan a las vidas de algunos para hacerla más ligera o más llevadera; no voy a enfocar mis comentarios, opiniones y datos de consultas, a relaciones que se tienen con personas comprometidas o casadas, hablare de manera general y global. De acuerdos a muchos de los que de una manera u otra han experimentado relaciones no formales, relaciones que públicamente no pueden ser declaradas o aceptadas, las mismas han sido de gran ayuda en su vida, han llenado un vacio, la han dado propósito y motivo a su vida.
Conversaba con una gran amiga y ella me decía que con el tiempo la mayoría de los matrimonios van perdiendo cierto motivo o interés que lo llenaba y lo sustentaba, como son la pasión entre los conyugues, la frecuencia de sexo y los detalles de cariño, afecto y chulerías que hacía que ambos se sintieran todo el tiempo enamorados; que ya solo se está junto por los compromisos del hogar y de los hijos, que se hace el amor como si fuese el cumplimiento a una clausura de un contrato, donde es imprescindible seguir cumpliendo con la misma.
Esto hace que muchos y muchas busquen eso que perdieron fuera de su casa, y es aquí donde las mayorías le dan la importancia a ese ser que complementa o llena un vacío existencial que tenemos la mayoría de los seres humanos sexualmente activo; y no toda las veces se busca sexo fuera, en mucho de los casos se busca afecto, cariño, ser escuchado, considerado y respetado; esta relaciones hacen también que ese matrimonio que en parte esta apagado se mantenga vivo por más tiempo, pues el que se siente abandonado, falta de cariño y afecto, ya esta compensando esa necesidad fuera y las peleas, reclamos y demanda no estarán tan presente, lo que hace que llegue la armonía al hogar. Si existen hijos en esa relación hay que hacer todo lo posible por estar juntos, hasta que esos hijos crezcan y se desarrollen, no pelear delante de ellos, cumplir con todas las obligaciones en el hogar y compensar cualquier necesidad donde se encuentre ese alimento para el alma, espíritu y cuerpo.
Por tales razones considero que si esa otra persona no está tratando de hacerle daño a esa unión, que hace todo lo posible por respectar y saber cuál es su lugar, no se le debe cuestionar, juzgar y mucho menos calificar con términos ofensivos y denigrantes, pues está haciendo una labor importante para esa persona que necesita de eso que perdió. ¡Vive y Convive!