martes, 23 de abril de 2013

Colgado de un péndulo


Casi todos hemos pasado por la amarga situación de perder algo que no sabíamos cuanto necesitábamos, pues tal y como dice el refrán "Nadie sabe lo que tiene, hasta que no lo pierde" la verdad del mismo radica en el hecho de que cuando uno tiene algo que le brinda cosas de valor, que llenan el alma, uno ve esto como algo natural y común de tener, creemos que es algo que hemos adquirido por lo que somos y por tal razón nunca se ira de nuestro lado, no dedicamos tiempo en evaluar lo que eso significa para nuestras vidas, simplemente estamos completos; sin embargo cuando eso se va, llega la carencia y la necesidad de lo que antes teníamos, cuando por instinto o reflejos extendemos el alma, el corazón o las manos para tomar eso y no podemos alcanzarlo, tocarlo, sentirlo, es que nos damos cuenta de lo importante y necesario que era para nuestras vidas.
Entonces cuando eso se va nos sentimos como colgado de un péndulo, no encontramos lugar ni tiempo para sentirnos completos. Esta situación es más grave cuando se trata de amor, pues con el tiempo esa atracción voluntaria y natural que nos llevo a los brazos, al corazón de la otra persona, se fue desarrollando, creando raíces que nos hacían cada dia mas dependiente de esa otra persona, de su espíritu, alma y cuerpo; de sus besos, de sus caricias y ternura, de su trato, de su voz, a lo que muchos llaman Amor; he aquí llega el peligro, llega nuestra muerte espiritual, pues este sentimiento (Amor) con su partida, se combina entonces con una obsesión, que nos inunda el alma y no nos hace razonar ni pensar y más aun cuando sabemos que fuimos los responsables directo de su partida.
Recuerda siempre que todo en la vida tiene un valor, que no estamos solo en el mundo, valora más las virtudes de esa persona, más que las cosas que no te agradan, pues nadie es perfecto, sin embargo si al balancear las cosas de esa personas y el peso no te es conveniente, entonces piensas como seria tu vida sin ella o sin él, haz un ejercicio mental, crea tu propio escenario y sentirá dentro de ti como te sentiría sin esa persona, lo que te ayudara a tomar una decisión, que luego no tendrás que lamentar. Vive y Convive.