viernes, 7 de octubre de 2011

Del Cielo al Infierno

Las relaciones humanas constituyen una parte fundamental en el desarrollo del individuo; de hecho tienen muchas responsabilidades del éxito o fracaso en una persona. Es por esta razón del porque de manera voluntaria y natural tendemos a relacionarnos con los demás seres; pues somos parte del universo, de un todo y así como los órganos, células y fluidos componen nuestros cuerpos.

Sin embargo es natural que al relacionarnos unos con otros tengamos diferencias y roturas de relaciones; por lo general estas diferencias están matizadas por inmadurez, intolerancias, falta de comunicación, hipocresía, entre otras cosas; nos sorprendemos cuando vemos relaciones de muchos años terminar de manera brusca; nos preguntamos porque una amistad o relación que se veía tan fuerte y sana se ha terminado de esa manera.

Los Divorcios son una de las roturas que más nos impactan, pues luego de que dos personas han pasado por un proceso de conocerse, siendo amigos, luego novios y finalmente casarse; para luego por diferencias (en las mayorías de los casos fáciles de resolver, pues solo se necesita tolerancia y respecto) romper esa relación, hundiendo en ese mar de disputas a los hijos si los hay; convirtiéndose en enemigos dispuestos a entregar su vida contar de que el otro ¡sufra y muera!

No sé porque debe ser así, porque luego de años juntos de amor, desarrollar un odio y un rencor tan fuerte y despiadado; mas aun cuando existen hijos de por medio. Creo que debe ser lo contrario, si se debe presentar una separación, se debería desarrollar una relación más armoniosa y saludable, por el bien de los hijos; no hay que ser enemigos, debemos tener la madurez de entender que el otro tiene derecho a elegir y a equivocarse en la vida, si tu pareja se dejo arrastrar y seducir por otra persona, perdónalo y acepta que tienen un vinculo precioso que cuidar, los hijos; no tome la justicia en tus manos, deja que la sociedad y la vida cobre la factura que el otro ha generado por su comportamiento.

La venganza mata el alma y la envenena, no deja ningún beneficio, solo el de la satisfacción del Ego; el odio no te hace mejor persona, te destruye lentamente, te quita la vida. Vive y Convive.