viernes, 17 de febrero de 2012

Whitney Houston

La muerte de esta estrella de música pop, me conmovió en gran manera, esto por dos razones; primero porque era un admirador de su talento y otra porque me da pena ver morir personas con talentos extraordinarios, que no tienen la capacidad de ver y corregir elementos en su vida que lo matan día a día.

La pregunta que nos podemos hacer es la siguiente ¿Quién o quiénes fueron los responsables de su muerte? En mi propia opinión creo que fue ella misma la responsable de su muerte; pues le permitió a otros dirigir su propio destino, dejo que otros marcaran las notas musicales de su vida; se convirtió el títere de su representante, manager, de quienes pagaban sus cuentas, de su familia y de sus propios fans; ellos decidían por ella, que comer, que beber, que vestir y donde y cuando dormir.

Whitney pudo haber echado a un lado todo lo que la ataba, todo lo que la llevo al final que tuvo; fortuna, fama, malas compañías; pudo haber decidido vivir una vida llena y simple, solo vivir. Irse a un país sub-desarrollado, instalarse, buscar un oficio u ocupación que le permitiera limpiar su mente, su alma y espíritu; para así salir de ese ambiente que la consumía; un trabajo con niños menores de 5 años, para que sus inocencias le sirvieran de terapias.

En este espacio publique hace poco tiempo un tema que me fue inspirado por unas de sus tantas emotivas canciones (Greatest love of all), y al ver su deceso no entiendo el porqué ella no escuchaba esa canción todos los días para salir del circulo vicioso donde se encontraba; pues esta canción habla de aprender amarse a sí mismo, siendo este el más grande de todos los amares, decía que debíamos buscar un lugar apartado para buscar dentro de nuestro interior y encontrar ese amor.

Nosotros, el público, nunca tendremos la verdadera verdad, los detalles de la vida de nuestros ídolos; como dice una salsa interpretada por Héctor Lavoe "El cantante", que uno no sabe si comen o si beben, su sufren o lloran, si tienen una pena que lo destroza. La fama sin temor a equivocarme es una de las más grandes adiciones que existen en la vida, pues ella te arrastra a otras más. Espero que algún famoso o famosa pueda leer esto y pensar un poco en el ambiente que lo arropa, en lo dañino que es para su vida estar presa o preso en esa Jaula de Oro que se llama La Fama. Vive y Convive...