viernes, 28 de enero de 2011

Reciclar, Recycle, Recyceln, Recyler, Riciclare.

Decía un gran amigo que el peor rostro o cara que puede dar una persona es la de la ignorancia. Hoy en día la humanidad esta más interesada en generar riquezas que en generar bienestar, es por esta razón que estamos acabando con nuestro medio habitad y no nos importan en lo absoluto que nuestro planeta muera cada segundo. Muchos consideran como exagerados y locos, las miles de personas que cada día si interesan por el medio ambiente y se integran en movimientos y/o organizaciones que persiguen la preservación de la naturaleza; sin embargo el considerar que ellos son extremistas y lunático es algo ignorante, pues ellos están preocupados de que nuestra casa no perezca.

Doña Victoria es una mujer que no alcanzo un gran nivel académico, sin embargo tiene más conciencia y es menos ignorante en termino de lo que significa la vida y la importancia de reciclar; ella desde mucho antes de que este término se hiciera popular, ya realizaba esta práctica de tomar materias y elementos, darle un nuevo uso y/o empleo; pues mientras sus vecinas cuando terminaban de lavar la ropa, echaban a la basura los trozos de jabón, ella los recogía, lo ponía al fuego, los amasaba y creaba con ellos una bola de jabón (creo que de ella copiaron los fabricantes de jabón de lavar y fregar, para luego cambiar la presentación de su productos y brindarlos no solo en pasta, sino también en Bola), pudiendo así economizarse un dinero a la hora de lavar la ropa de su familia. También Doña Victoria recolectaba las ceras que dejaban las velas al derretirse, pues en su vecindad en esos tiempos (como hoy en día) el servicio eléctrico era muy precario y en las noches era necesario utilizar velas para alumbrar las humildes casas; estas ceras las tomabas, las disponía en un plato de aluminio, las convertía en migajas, le ponía una mecha en el centro del plato y con ella creaba iluminación para su hogar.

Recuerdo también que los tubos de las pastas dentales, cuando ya no dejaban salir nada de su interior, ella los raspaba, luego le quitaba la cabeza o parte superior, para entrar el cepillo dental y sacarle lo poco que quedaba dentro. Doña victoria también, cuando una pieza de vestir no tenia mas uso, tomaba su tijera, la picaba en pedazos y los utilizaba en el baño como "Wipes", toallitas desechables.

Quizás para muchos esto pueda ser demasiado, y verse como miserable, sin embargo ella no la hacía tan solo por ahorrarse unos pesos, sino que su mayor motivación era, el dolor que sentía al ver tanto desperdicio. Eso es lo que vemos en los vertederos y zafacones de basuras, mucho desperdicio; lo que vemos todos los días en nuestros closet, mucho desperdicio; lo que dejamos sobre nuestras mesas, muchos desperdicios; quitando vida a otros, pues no sabemos vivir con lo suficiente, queremos tener más, en abundancia, siendo unas de nuestras frases favoritas "es mejor que nos sobre, a que nos haga falta…" El hecho es que, con esta actitud nos comeremos unos a otros, pero antes destruiremos nuestro Planeta, dejaremos de vivir y convivir.