martes, 6 de septiembre de 2011

Socios en el Hogar

Cada día se incrementan los números que afectan las estadísticas de Divorcios; creando con esto los pilares de una sociedad cada día mas caótica y desequilibrada; pues siendo el matrimonio la primera institución social, como dicen el núcleo de todas la sociedades; si este núcleo es débil o desarrolla dentro de su seno individuos con problema de socialización, la sociedad donde luego se inserten será débil y mal formada también.
Por lo antes expuesto creo conveniente buscar soluciones sociales y humanas que garanticen continuidad a la formación de las niñas y niños, para que cuando formen parte de una sociedad, puedan funcionar dentro de ella de manera sana, evitando ser miembros disfuncionales y creadores de males sociales.
Mientras conversaba luego de almorzar, me vino a la mente una posible solución, ante la presencia de una rotura familiar o de un divorcio; es la figura de "Socios en el Hogar", la cual consiste en que sus conyugues se conviertan en socios pasivos, viviendo y conviviendo dentro del mismo techo, ante la ausencia de las relaciones sexuales y conyugales (he aquí el porqué serán pasivos); cada cual hará su aporte económico, educativo y emocional a los hijos; teniendo además el derecho de poder establecer fuera del hogar su vida sexual, sin que esta afecte los intereses de los hijos.

No sé porque no podrían dos personas que una vez se confesaron amor, ser amigos y socios en una empresa tan importante como lo es el desarrollar los hijos que procrearon; evitando de esa manera el alejarse de ellos, de sus prendas queridas; si aceptaran el ser "Socios en el Hogar" no tendrían que aceptar tener el derecho, solo de poder verlos determinadas veces al mes, sino todos los días. ¡Vive y Convive!