martes, 21 de diciembre de 2010

El pobre no deberia tener preferencias

En una reunión muy acalorada en la cual participe con unos de mis jefes, en la que hubo un momento donde pensé que se derramaría sangre; mi jefe dijo algo que hiso que el calor de dicha reunión comenzara a descender y brotaran varias risas en los presentes; mi jefe dijo que en una ocasión cuando quería comprar su primer vehículo, él le expreso a su padre las características y los detalles que debía tener ese vehículo, inclusive hasta el color que prefería; su padre se quedo mirándolo y le dijo “El Pobre no puede tener gusto, ni preferencias, basta que el vehículo este en buenas condiciones, no importa si es rosa o pulpura su color”.

Analizando esto, veo mucha sabiduría en lo que dijo ese señor, pues como es que una persona que a base de muchos sacrificios y ahorros, va a estar pensando en el color y en detalles que nada tienen que ver con su funcionamiento, para comprarlo, en vez de estar concentrada en las condiciones del motor y de la carrocería; además no es en una agencia donde habrán varios vehículos usados con las misma condiciones y colores diferentes, asi como es cuando estos son nuevos. El pobre debe agarrarse de lo primero que aparezca que posee la calidad y las condiciones que le garanticen su inversión.

De igual manera sucede cuando recibe algún regalo, no se puede estar escudillando los detalles del mismo, pues “A caballo regalado no se le mira el diente…”

Vive y Convive con lo que la vida te pueda traer y no te fijes en lo que no te trae.

3 comentarios:

Cuentame un cuento dijo...

Unas palabras muy acertadas,porque lo importante es la utilidad de las cosas y no tanto determinados detalles.No hay que echarse a la boca lo que uno no se puede comer.Un besazo.

Anónimo dijo...

No estoy del todo de acuerdo con esto, creo firmemente en que cada quien tiene derecho a soñar y querer lo mejor, tambien a estar conciente de su realidad, sino soñaramos no pudieramos hacer grandes cosas, llega un momento en donde la urgencia y la necesidad supera nuestros deseos y nos vemos obligados a tomar lo primero que aprezca pero esto no quiere decir que dejemos de lado los sueños, creo que todo el mundo puede tener preferencias y si no nos da el bolsillo para lo que queremos y si el esfuerzo extra pone en peligro otras cosas, entonces aceptemos la realidad, pero nunca dejemos los sueños.

Anónimo dijo...

Que bonita refleccion :D saludos desde Mexico.