miércoles, 16 de diciembre de 2009

La Navidad


La inocencia es una de las cualidades humanas extraordinaria, pues nos ayuda a vivir una vida placentera, sana, alegre y feliz, a espalda de una que solo nos ofrece angustia, temor y depresión.
Digo esto porque hasta que no nos hacemos adultos, vivimos arropados de un techo de felicidad, amor y diversión, pues solo nos enfocamos cada día en pasarla bien; la inocencia y la niñez es lo mas hermoso que existe; los problemas diarios no existen y mucho menos los compromisos atacantes que nos envuelven cuando somos adultos. Un dia analice que el ser humano se olvida de lo que fue e ignora lo que sera; ya que nos volvemos intolerantes con nuestros hijos, pues olvidamos que fuimos niños y tambien con los ancianos pues ignoramos que seremos viejos tambien.
He aquí que quiero comentar de lo diferente que era la Navidad cuando eramos niños, a lo que es ahora que somos adultos; esto porque cuando éramos niños, vivíamos anhelando que este tiempo tan hermoso de Navidad llegara; era la etapa mas bella y alegre de todo el año; con solo pensar en las manzanas, las uvas, la cena de noche buena, los regalos, los dulces, las luces decorativas, los fuegos artificiales y el mismo clima de esos tiempos, el corazón se nos llenaba de alegría, gozo y felicidad.
Mientras que ahora de solo pensar en Diciembre, se nos cae el pelo, pues ya no le vemos la magia que le veíamos; ahora Diciembre es amargo y agrio, son tantos los compromisos económicos que nos llegan a nuestra manos, que nos llevan la alegría y el animo de celebrar. El dinero se desvanece antes de llegar a nuestras manos; Diciembre y Mayo son los meses mas comerciales que tiene el año; por donde quiera que te mueva deja dinero.
Sin embargo Diciembre puede ser alegre si nos disponemos a que así sea, la clave esta en abrir nuestros corazones y nuestras mentes, dejar que la imaginación y el amor fluya por nuestras venas; compartiendo con los vecinos y los familiares; organizando angelitos sin motivos austeros, solo con la intención de compartir y relacionarse; organizando bailes, pues es una de las actividades mas relajantes que existe para el cuerpo, el alma y el espíritu.
Si tienes dos vecinos muy cerca, organicen la cena y compartan los panes todos; distribuyan el menú y coman juntos.Deja que la magia del tiempo te envuelva nuevamente; vuelve a ser niño